Carlos Tablante: “El socialismo del siglo XXI se convirtió en capitalismo de casino”

“La revisión de los casos de corrupción ocurridos en los últimos años, compilados en el libro Estado delincuente, publicado en julio, y la repercusión que han tenido en la vida nacional, llevan a Carlos Tablante, exgobernador del estado Aragua y corredactor de la Constitución de 1999, a asegurar que en nuestro país el Estado de Derecho ha sido sustituido por la corrupción que junto a la impunidad, se han ido adueñando del país.

El apoyo de sectores de “pseudoempresarios” -conocidos como “boliburgueses” y “bolichicos”- que son el resultado de una mezcla de diferencias ideológicas con el único objetivo de convertir la renta petrolera del país en un botín, administrado de acuerdo a sus intereses por la vía de la corrupción para privatizar lo que es de todos, también ha incidido en el auge de la ilegalidad como norma entre los venezolanos.

“Este proyecto político se ha convertido en un capitalismo de casino, donde ese poquito de gente juega con los intereses de todo un país, se han ido adueñando del Partido Socialista Unido de Venezuela para convertirlo en una fachada, en un espejismo a través de cual ofrecen una supuesta hegemonía de la revolución, la cual se ha ido convirtiendo en una hegemonía de la corrupción”.

– ¿Cuál es la diferencia entre un “Estado irresponsable” y un “Estado delincuente”?

– El Poder Judicial, por ejemplo, tiene a 80% de los jueces como provisionales, 15% son titulares y el resto están a la espera de ser destituidos; en algunos actos estos se han declarado como “milicianos de la revolución”, pero en realidad lo son de la corrupción. Es un poder altamente corrompido que no es capaz de frenar la corrupción y más bien se ha convertido en un promotor de la delincuencia. El 92% de los delitos que se producen en el país quedan impunes. Eso significa que los delitos contra el derecho a la vida, que el año pasado llegaron a 21.600 homicidios en todo el país con una tendencia a la alta para este año, quedan impunes junto a otros delitos como el secuestro y el sicariato.

Igual ocurre en el sistema financiero donde con el diferencial cambiario se ha creado una estructura de negocios ilícitos propios de la delincuencia organizada, donde todos los días creativos piensan cómo ponerle la mano a la renta petrolera y ponerla en sus bolsillos, evitando que lleguen a políticas públicas de beneficio para todos los venezolanos. Cuando un Estado no es capaz de ser garante de lo que está planteado en la Constitución, un estado derecho social y de justicia, y para relacionarse con él hay que asumir el riesgo de mezclar lo legal con lo ilegal al hacer incluso la gestión más sencilla, se está en presencia de un Estado delincuente.

Tenemos casos como el de Alejandro Andrade, quien estuvo al frente de la Oficina Nacional del Tesoro durante cinco años, fue presidente de Banfoandes y Bandes y miembro del círculo íntimo del fallecido presidente, pero ahora se ha convertido junto a Rafael Isea (exgobernador de Aragua), en un personaje que exhibe una riqueza que no puede justificar. De manera grotesca, el señor Andrade fue la caja no chica sino grande para un conjunto de empresarios que formaron parte de su entorno, quienes ahora son compradores de compañías de seguros, medios de comunicación y hasta bancos, pero sin arriesgar un bolívar de su propiedad.

– ¿Puede la lucha anticorrupción, que como bandera enarbola el Gobierno nacional, funcionar como una “válvula de escape” a todo el descontrol que se tiene con el tema de corrupción?

– Es la evidencia de que no exageramos cuando decimos que este es un Estado delincuente, porque ellos mismos lo reconocen y, como dicen los abogados: A confesión de parte relevo de pruebas. Si ellos han sido los administradores exclusivos de los recursos del Estado, los cuentadantes exclusivos, han tenido el control de los Poderes Públicos como nunca antes en la historia del país, el control de las finanzas públicas para gastar hasta quince veces más la plata necesaria para reconstruir a Europa después de la segunda guerra mundial ¿Cuáles son las cuentas que le quedan al país? ¿Cuál es la responsabilidad política que ellos asumen? Cuando el señor Maduro dice que hay “cadivismo”, derroche, ineficiencia y corrupción, hace una acusación a sí mismo y a su gobierno. Una autocrítica donde reconoce que ellos son los culpables de la crisis.

– Pero la corrupción no es nueva, ya venía teniéndose como mal gubernamental desde antes de la llegada de Chávez al poder ¿Simplemente se dio continuación a esa degradación social?

– La corrupción tiene que ver con la esencia del ser humano, la codicia, por eso no planteamos que sea acabada del todo, porque siempre, lamentablemente, va a existir. Lo que queremos es que sea minimizada, que no exista impunidad de 92%, que no sea un fenómeno generalizado como lo que cada día constatamos en diversos hechos y como la reconoce el Gobierno al pedir poderes especiales a la Asamblea Nacional para enfrentarla porque sabe que se ha salido de control

¿Cómo un Gobierno que inició con un mensaje y un discurso contra la corrupción se ha convertido en el más corrupto del país? Eso es un drama que ha creado en las bases populares que apoyan al actual proceso una fuente de rabia y molestia, debido a la crisis generada por la actividad delictiva y las fallas en la administración de los recursos del país, donde el socialismo del siglo XXI se ha convertido en un capitalismo donde unos cuantos vivos se aprovechan de las riquezas de todos.

– ¿Entonces nunca se gestionó como tal la política del “socialismo del siglo XXI”? – Eso no existe, sino que es un recurso retórico de algunos voceros del PSUV, quienes por cierto no han vuelto a hablar de ello. Todo lo que es el proceso de consolidación del Estado comunal ha sido sustituido por ese capitalismo, donde unos cuantos vivos privatizan todo y cuando tienen pérdidas simplemente “socializan las deudas”.

Hay un colapso en el sistema eléctrico que puede estallar en cualquier momento y la culpa de todo eso la tiene la corrupción, porque si se han invertido 40 mil millones de dólares para satisfacer las necesidades del país ¿Dónde está esa plata y los equipos que se han comprado? Hay equipos con sobreprecio hay investigaciones planteadas en la Fiscalía General que están paralizadas, y todo ello beneficia a un grupo que ha vivido de los apagones.

Cuando es el Estado que dispone de los recursos a su antojo, ¿cómo hacen frente quienes no están de acuerdo con sus políticas?

– Al final del libro, Marcos Tarre y yo hacemos una reflexión y planteamos un conjunto de salidas. En primer lugar, está el cambio al actual modelo económico, que se imponga a través de la rebelión de los votos.

El próximo 8 de diciembre todos los ciudadanos de este país, que padecemos a diario por los problemas, que queremos ponerle un freno a la crisis, tenemos que salir a castigar con nuestro voto a los responsables de todas estas decisiones equivocadas y del sostenimiento de este modelo que ha sido favorable a la delincuencia organizada y la impunidad. Una votación masiva que envíe el mensaje contundente de que la población quiere cambio.

Después tenemos una hoja de ruta, prevista en la Constitución para evitar que caigamos en una situación de mayor caos, de un terremoto social de mayores complicaciones, hace falta la política, el diálogo, la construcción de redes de combate a la corrupción, ya sea en todos los municipios del país para asegurar la transparencia.

Una buena oportunidad puede ser la Ley de Gobierno Electrónico, que acaba de ser aprobada por la Asamblea Nacional, pero por un lado el Gobierno dice querer que haya claridad e información, y por el otro crea un organismo que depende de la Presidencia de la República para mantener el secretismo. Transparencia y acceso a la información son la garantía de solución al problema.

Según su coautor, el principal objetivo de Estado delincuente es quitarle la careta tanto a los empresarios “boliburgueses”, como a los funcionarios públicos que les sirven como “cómplices necesarios” en sus oscuras transacciones, así como exigir al Gobierno nacional la apertura de una investigación exhaustiva a todos estos personajes, ahí están los nombres.

Entre los casos más recientes, Carlos Tablante recuerda el de la teniente Claudia Díaz, quien se desempeñó como subtesorera de la ONT y fue incluso enfermera del expresidente Hugo Chávez. Ella, junto a su esposo el capitán Adrián Velásquez, alias “Capitán Guarapiche”, tendrían riquezas que sobrepasan lo que han podido lograr en su desempeño profesional, incluyendo un avión que puede viajar de Caracas a Moscú sin hacer escalas.

“¿De dónde sacaron la plata para eso? Ella (Díaz) le pedía al ministro de Economía, Jorge Giordani, el dinero para pagar los intereses de la deuda externa y éste a su vez se lo pedía al entonces presidente de Banco Central de Venezuela, Nelson Merentes, y en esa gestión se obtenían 200 millones de dólares, pero apenas utilizaba 100 millones para el pago y el resto eran reintegrados al banco del Estado luego de darles unas cuantas vueltas por el mercado paralelo, obteniendo una ganancia de casi 70 dólares por cada 100 dólares invertidos”.

Casos como estos, explica Tablante, contribuyeron a la creación de un entramado de corrupción que ahora se usa para evitar que sobre ellos caiga el peso de la ley, y seguir operando a sus anchas a través de la compra de medios, como alternativas a las medidas que también se aplicarían desde el Ejecutivo nacional para controlar la información.

Otros casos puestos como ejemplo por Tablante son el de las fincas, propiedad de Ricardo Fernández Berruecos, que al momento de ser tomada por el Estado por investigación a su propietario tenían miles cabezas de ganado.

“Seria interesante saber qué fue de ese ganado. También la empresa cementera. Qué pasó con todas esas propiedades que han sido estatizadas. Allí es donde está la mayor muestra de ineficencia y corrupción de la cual es responsable la actual administración pública”.”

cortesía: http://www.elimpulso.com

“La delincuencia organizada asesina más en Venezuela que en México”

“A los actos de corrupción no podemos seguir viéndolos como obra de un tipo simpaticón, que aprovechó un momento oportuno para llevarse unos reales y vivir feliz el resto de su vida en un paraíso fiscal; sino reconocer esos actos como crímenes que nos afectan a todos y tienen un impacto muy grave y serio en la situación actual del país”.

Carlos Tablante y Marcos Tarre en el diario El Impulso

A esta conclusión llegó el criminólogo Marcos Tarre Briceño, quien comparte con el exgobernador de Aragua la autoría del libro Estado delincuente, donde se explica la relación entre la corrupción y la violencia ciudadana en Venezuela, así como el efecto que tiene la invasión de las instituciones del Estado por la delincuencia.

Señala el coautor que esta relación entre corrupción y violencia genera impunidad y facilita la presencia de la delincuencia organizada en el país, lo cual se traduce en el índice de homicidios más alto de América Latina, además de cómo Venezuela pasó de ser un país envidia de sus vecinos en cuanto a estadísticas delictivas, a ser lamentablemente el líder regional en esta materia.

Entre los puntos más alarmantes de la publicación -que consta de casi 500 páginas con 40 gráficos y 42 láminas, se encuentra la demostración de cómo una tercera parte de los homicidios que se cometen en el país tiene que ver directa e indirectamente con la delincuencia organizada. En 2012 el total de crímenes superó las 21 mil muertes.

“Trabajamos con estadísticas oficiales de casos conocidos del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas hasta el año 2010. Allí nos conseguimos con estos sorprendentes datos como por ejemplo, que la delincuencia organizada asesina más en Venezuela que en México”, dijo.

Tarre expuso que mientras la delincuencia organizada ataca en zonas puntuales de los estados fronterizos de México con Estados Unidos, sobre todo matanzas muy crueles y llamativas para la prensa amarillista y la cultura que recoge los hechos en “narco-corridos”, según declaraciones de la Procuraduría del Estado Mexicano, los crímenes atribuidos a la delincuencia organizada llegan a 13% del total de los homicidios. En cambio, en Venezuela la delincuencia organizada estaría envuelta en 33% de los crímenes.

Sin embargo, el especialista en temas de seguridad ciudadana reconoce que las estimaciones se realizan sin que existan parámetros oficiales que muestren cuál es la magnitud de la penetración de la delincuencia organizada en el país, aunque esta modalidad del delito se estudia en diversos organismos internacionales.

El libro fue presentado este jueves, en el auditorio Julio Pérez Rojas de la Gobernación.

Fuente Original: Diario El Impulso: http://elimpulso.com/articulo/la-delincuencia-organizada-asesina-mas-en-venezuela-que-en-mexico#

“Un Estado secuestrado por la corrupción y que amenaza con devorarse al gobierno”. C. Tablante

El ex ministro de Estado y Presidente de la Comisión contra el Uso Ilícito de las Drogas, Carlos Tablante, ha utilizado el término “Estado delincuente” para advertir que el narcotráfico ya no necesita pistas clandestinas para transportar la droga. “Ahora los carteles mexicanos infiltraron los aeropuertos nacionales y utilizan las pistas con la complicidad de las autoridades que los administran”, afirma. “La pregunta es cuántas maletas más habrán pasado”, agrega.

Es injusto achacar al chavismo la presencia del crimen organizado en Venezuela, pero no lo es afirmar que bajo su hegemonía el país ha visto cómo se incrementan los delitos de esa naturaleza. Valga un ejemplo que lo ilustra. El año pasado un magistrado del Tribunal Supremo de Justicia, Eladio Aponte Aponte, acusó en Estados Unidos a altos cargos del Gobierno del fallecido presidente Hugo Chávez de relaciones con el narcotráfico, entre ellos el ex ministro de la Defensa y actual gobernador del estado de Trujillo, Henry Rangel Silva, el general Clíver Alcalá Cordones, ex comandante de la poderosa IV División Blindada, y el general Hugo Carvajal, director de Inteligencia Militar. Mencionó además un episodio que ilustra hasta qué punto algunas individualidades de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana están comprometidas con el narcotráfico. Dijo el magistrado que recibió presiones del alto gobierno para liberar a un subalterno del comandante Pedro Maggino, acusado en 2005 por la aparición de dos toneladas de drogas en un batallón de cazadores del estado de Lara.

Un juez dijo en 2012 que altos cargos de Chávez estaban ligados al narco
La participación de militares en el negocio de la droga, que tampoco es nueva, ha dado pie esta vez para toda clase de comentarios. Están aquellos que aseguran que toda la institución está penetrada por el narcotráfico, hasta las voces más cautas que matizan la situación y apuntan que se trata solo de individualidades corruptas. Aunque no se tiene constancia de su existencia como organización criminal algunos analistas locales dan fe del poder del llamado Cartel de los Soles, en referencia a las condecoraciones que exhiben los oficiales en la solapa de su uniforme de gala.

En un artículo escrito para la Carta Politológica Simón Bolívar Analytic en 2012, el periodista Javier Ignacio Mayorca afirmó que es un error aplicar el concepto de cartel a la Fuerza Armada Nacional Bolivariana. “Si una parte del generalato venezolano se ha corrompido de forma profunda, concertada y continuada, sería posible estudiar el asunto como el producto de una asociación para delinquir”.

Tablante coincide con esa apreciación. En Venezuela, dice, no hay mafias establecidas, sino organizaciones flexibles que se arman y desarman de acuerdo con el ilícito que cometen. En sus palabras: un Estado secuestrado por la corrupción y que amenaza con devorarse al gobierno. El abogado Bayardo Ramírez Monagas agrega por su parte que Venezuela ya no es sólo un país de tránsito sino de almacenamiento de droga.

Fuente Original: http://internacional.elpais.com/internacional/2013/09/26/actualidad/1380158178_699734.html

Capos están blindados en Venezuela.

A los grandes capos de la droga venezolana no los tocan. Su inmunidad es producto de grandes sumas de dinero que se cuelan en los bolsillos de policías, jueces y fiscales, generando una estructura de impunidad total que se ha adueñado del país y que parece haber descendido a los niveles más llanos de la población, a través de los largos tentáculos de carteles mexicanos que operan por medio de 12 mil bandas en las ciudades más importantes de la nación.

Así lo lanza Carlos Tablante Hidalgo, político de larga trayectoria, quien es junto a Marcos Tarre, coautores del libro “El Estado delincuente”, bautizado ayer en la Gobernación y que no duda en denunciar que el Gobierno Nacional pareciera no querer apuntar hacia donde sabe que se debe atacar.

“No los tocan porque es lo que domina, la única ideología y el único presidente que tenemos pareciera que es el dinero, todo se mueve alrededor de los reales”, proclama.
“Eso confirma lo que hemos dicho en muchas ocasiones, las cárceles están llenas de consumidores, pero no de traficantes”, lamenta Marcos Tarre.

Casos como la “Narcomaleta” de Air France y la “Narcoavioneta”, aparentemente inmovilizada en el estado Apure son casos oscuros que podrían terminar siendo simplemente puras pantallas de las autoridades.

Fuente original: http://www.laprensalara.com.ve/tags/el-estado-delincuente/

Venezuela ofrece condiciones para que se de el narcotráfico

La noticia más reciente dice que en París incautaron 1.382 kilogramos de cocaína en 31 maletas que atravesaron el Atlántico en un vuelo de Air France procedente del aeropuerto internacional Simón Bolívar. Pero antes ocurrieron otros escandalosos decomisos de alijos en Venezuela: 5,5 toneladas de esa misma sustancia embarcadas al lado de la rampa presidencial en un avión que fue capturado en Ciudad del Carmen, México (2006); dos toneladas, también de cocaína, en el aeródromo de isla de Margarita que irían a Sierra Leona (2007); casi 1.200 kilos de esa droga acarreados en una avioneta que despegó de la base aérea La Carlota, en Caracas (2012); otros 1.400 kilos que volaron hasta Tenerife desde el aeropuerto de Valencia, en el estado Carabobo. La lista podría engrosarse con incautaciones más discretas como la encontrada el pasado lunes dentro de una talla religiosa que enviarían en un vuelo de Iberia con destino a Madrid, o los 584 kilos de cocaína retenidos ese mismo día por las autoridades en un punto de control del estado Zulia. El diario venezolano El Nacional afirma que desde el año pasado se han decomisado 19 alijos que han salido de la principal terminal venezolana.

Son anuncios tan frecuentes que ya permiten aventurar una hipótesis: Venezuela ya no es sólo un territorio de paso de la droga fabricada en Colombia y que se distribuye en América del Norte o Europa. Este país ahora ofrece las condiciones ideales para que estas operaciones clandestinas coronen su misión con éxito fuera de los caminos verdes. Los expertos advierten una conjunción de factores para que eso sea posible: la policía local está aislada del resto de la comunidad internacional, porque el gobierno considera que la actuación de cuerpos de otros países en territorio nacional viola la soberanía local; militares corruptos que han facilitado a los grandes carteles mexicanos el uso de los principales puertos y aeropuertos para despachar su ilegal carga, y una generalizada desinstitucionalización del país que ha devenido en el apogeo de la impunidad.

Expertos en seguridad opinan que la policía local se ha aislado de la comunidad internacional

El ex ministro de Estado y Presidente de la Comisión contra el Uso Ilícito de las Drogas, Carlos Tablante, ha utilizado el término “Estado delincuente” para advertir que el narcotráfico ya no necesita pistas clandestinas para transportar la droga. “Ahora los carteles mexicanos infiltraron los aeropuertos nacionales y utilizan las pistas con la complicidad de las autoridades que los administran”, afirma. “La pregunta es cuántas maletas más habrán pasado”, agrega.

Es injusto achacar al chavismo la presencia del crimen organizado en Venezuela, pero no lo es afirmar que bajo su hegemonía el país ha visto cómo se incrementan los delitos de esa naturaleza. Valga un ejemplo que lo ilustra. El año pasado un magistrado del Tribunal Supremo de Justicia, Eladio Aponte Aponte, acusó en Estados Unidos a altos cargos del Gobierno del fallecido presidente Hugo Chávez de relaciones con el narcotráfico, entre ellos el ex ministro de la Defensa y actual gobernador del estado de Trujillo, Henry Rangel Silva, el general Clíver Alcalá Cordones, ex comandante de la poderosa IV División Blindada, y el general Hugo Carvajal, director de Inteligencia Militar. Mencionó además un episodio que ilustra hasta qué punto algunas individualidades de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana están comprometidas con el narcotráfico. Dijo el magistrado que recibió presiones del alto gobierno para liberar a un subalterno del comandante Pedro Maggino, acusado en 2005 por la aparición de dos toneladas de drogas en un batallón de cazadores del estado de Lara.

La participación de militares en el negocio de la droga, que tampoco es nueva, ha dado pie esta vez para toda clase de comentarios. Están aquellos que aseguran que toda la institución está penetrada por el narcotráfico, hasta las voces más cautas que matizan la situación y apuntan que se trata solo de individualidades corruptas. Aunque no se tiene constancia de su existencia como organización criminal algunos analistas locales dan fe del poder del llamado Cartel de los Soles, en referencia a las condecoraciones que exhiben los oficiales en la solapa de su uniforme de gala.

En un artículo escrito para la Carta Politológica Simón Bolívar Analytic en 2012, el periodista Javier Ignacio Mayorca afirmó que es un error aplicar el concepto de cartel a la Fuerza Armada Nacional Bolivariana. “Si una parte del generalato venezolano se ha corrompido de forma profunda, concertada y continuada, sería posible estudiar el asunto como el producto de una asociación para delinquir”.

Tablante coincide con esa apreciación. En Venezuela, dice, no hay mafias establecidas, sino organizaciones flexibles que se arman y desarman de acuerdo con el ilícito que cometen. En sus palabras: un Estado secuestrado por la corrupción y que amenaza con devorarse al gobierno. El abogado Bayardo Ramírez Monagas agrega por su parte que Venezuela ya no es sólo un país de tránsito sino de almacenamiento de droga.

Frente a las críticas de la oposición, el Gobierno, que rompió sus vínculos con la DEA en 2005, presume de grandes logros: mayores cantidades de droga decomisada desde entonces –en 2012 incautaron 45 toneladas- y un respetable número de capos capturados y deportados a sus países. Son nombres gruesos a juzgar por la importancia de los detenidos: Beto Rentería, el último jefe del Cártel del Norte del Valle;alias “Valenciano”, relacionado con Los Zetas, alias “Martín Llanos” oDiego Pérez Henao, jefe de la banda “Los Rastrojos”. La mayoría de esas capturas se produjeron luego de que en 2008 los presidentes Juan Manuel Santos y Hugo Chávez relanzaron las relaciones binacionales, lo que incrementó el intercambio de información clasificada que permitió a Venezuela encontrar a los solicitados. El Informe Mundial sobre las Drogas de 2011, sin embargo, no es tan halagador. Según sus cálculos hasta 2010 habían descendido las cantidades de estupefacientes incautados en el país. De 59 toneladas métricas en 2005 bajaron a casi la mitad en 2010.

Mientras tanto las investigaciones para determinar cómo se embarcó la droga en el avión de Air France continuaron en Venezuela y Francia. En las próximas horas la Fiscalía venezolana presentaría ante los tribunales a un teniente coronel de la Guardia Nacional Bolivariana, que se desempeñaba como Director de Seguridad del Aeropuerto de Maiquetía, a otros siete militares de baja graduación, todos de la Guardia Nacional, y al gerente adjunto de Air France. Son 17 personas en total supuestamente relacionadas con la operación que posibilitó el viaje de droga en un vuelo comercial. En Francia fueron arrestados tres italianos y dos británicos en el marco de la investigación, todos supuestamente relacionados con la mafia calabresa. El precio de la cocaína interceptada hubiera sido de unos 50 millones de euros en el mercado mayorista, pero vendida al detalle hubiera llegado a entre 250 y 350 millones de euros. La aerolínea francesa ha puesto en marcha una investigación interna para verificar irregularidades.

Fuente: elpais.com

No hay voluntad política por parte del Gobierno Nacional para afrontar la corrupción en todos sus niveles

 
El periodista, Emilio Materán recibió ayer a Carlos Tablante, ex gobernador del estado Aragua de la década de los 90.
El dirigente político nacional y ex gobernador del estado Aragua, señala que se hace necesaria la reforma del Poder Judicial y eso le compete a la presidenta del TSJ, “no puede ser que el 80 por ciento de los jueces sean provisorios y milicianos de la revolución”
No hay voluntad política por parte del Gobierno Nacional para afrontar la corrupción en todos sus niveles, sobre todo las que atentan contra las finanzas públicas, flagelo que le ha hecho severo daño al país y que se fortalece ante la impunidad en la que actúan los poderes del Estado, Así lo considera, Carlos Tablante, dirigente político nacional y autor del Libro “Estado Delincuente, quien ayer se presentó en el programa radial “Almorzando Con Emilio” que se transmite los martes al medio día, por Copacabana Stereo, 93.7 La FM de Noticias, bajo la conducción del periodista, Emilio Materán.
Destaca Tablante, que la corrupción en Venezuela está desbordada, y se ha adueñado del país, “como así lo reconoce quien está pidiendo poderes especiales ante la Asamblea Nacional (AN). El monstruo se salió de su jaula y debemos meterla nuevamente, para ponerle el candado de la legalidad y del estado de derecho”.
“Para esta confrontación con la corrupción hace falta voluntad política, y nos preguntamos para qué el presidente Maduro solicita Ley Habilitante, cuando recientemente utilizaron las leyes existentes, con la finalidad de meter preso al alcalde de Valencia”.
Asimismo, respondiendo a la pregunta de Materán, el ex gobernador de  Aragua, dijo que La Fiscal del Ministerio Público, “Luis Ortega Díaz, sabe quienes son los boliburgueses que se han aprovechado de las finanzas públicas, sus fechorías y dónde están, si no es así, la invito a que revise el libro “Estado Delincuente”, que ahí hay información sobre el tema”.
“Si uno revisa las actuaciones del Ministerio Público y del Cicpc, resulta que aquí en Venezuela no existen delitos de corrupción. Hay unos cuadros (2011), sobre el tema de enriquecimiento ilícito, que indican una baja importante, solo un caso, por lo que nos preguntamos, para qué solicitan poderes especiales cuando la información oficial reflejan números positivos”.
Esto implica, señala Carlos Tablante, que la impunidad se haga presente, y fortalezca la corrupción, haciéndole daño al país, al permitir que se cometan delitos en la administración y finanzas públicas.
“Proponemos que se convoque en la Asamblea Nacional a un consenso o acuerdo nacional, para buscar qué leyes se deben reformar, o qué acciones asumir para la lucha contra la corrupción, y no una asumir una actitud sesgada donde la intención es perseguir la disidencia o desacreditar al adversario político, esto es una forma de fortalecer la impunidad”.
Igualmente, Tablante, considera que se debe proceder a reformar el Poder Judicial, tema que le corresponde, no al Ejecutivo Nacional, sino a la presidenta del TSJ, donde se integren a jueces idóneos y capacitados que pasen por la Escuela de la Judicatura, porque no puede ser que el 80 por ciento de los jueces sean provisorios y milicianos de la revolución que no gocen de independencia”.
“Hace falta la reforma y tener ahí mecanismos transparentes, eficientes y apropiados para trabajar en la lucha contra la delincuencia organizada, cuyo motor es la corrupción”.
Igualmente, a una interrogante de Materàn, en torno a las nuevas medidas de Cadivi en relación al dólar viajero, señaló Tablante, que la gente viene siendo humillada y vejada, lo cual es inaceptable lo que tienen que pasar en el aeropuerto para salir del país, “atenta contra la dignidad ciudadana. Por qué no actúa el gobierno y los Poderes del Estado, en el caso de los 20 mil millones de dólares que por importaciones fueron entregadas en el 2011 y 2012 a empresas ficticias, que no existen. Esto no se investiga, pero si a los ciudadanos que solicitan cupo para viajar, donde algunos cometen irregularidades, pero no a todos se les puede meter en un mismo saco”.
Ejemplares entregados a Maduro y Luis Ortega
Carlos Tablante, quien junto a Marcos Tarre, son los autores del Libro “Estado Delincuente”, señaló que ejemplares del texto le fueron entregados al presidente Maduro, como a la Fiscal General de la República, Luis Ortega Díaz, y el ánimo es la de abrir un debate sobre el tema de la corrupción, ahí no solo hay denuncias, también soluciones y propuestas. ”Su contenido se refiere a hechos de corrupción y situaciones vinculadas a un conjunto de delitos en la que han participado funcionarios de alto nivel, beneficiados por la impunidad y que forman parte de las redes de la corrupción de un Estado delincuente. Tiene información sobre homicidios, robo y hurto de vehículos, tráfico de ramas, secuestros exprés, sicariato y sindicariato, el tráfico de personas, contrabando, presunta corrupción en Bandes, Pdvsa e industrias básicas, de las cuales debe tener conocimiento el candidato a alcalde del municipio Plaza, Rodolfo Sanz”.
Asimismo, dijo Tablante que se hace referencia de los tenientes Alejandro Andrade (Ejército) y Claudia Díaz (GN), “quienes estaban al frente de la presidencia de la Tesorería Nacional, personas de pocos recursos y humildes, que se convirtieron en propietarios de grandes fortunas y bienes en el país como en el extranjero”.
Por último, dijo que recientemente, que a Diego Salazar, el Zar de las negociaciones chinas, “le consiguieron en Andorra, 150 millones de dólares”.
Fuente: Diario La Voz. 22/10/2013

La ecuación del Estado Delincuente que tiene postrada a Venezuela Parte 1

“El nuevo libro de La Hoja del Norte tiene todo para dejar una impronta histórica. Carlos Tablante y Marcos Tarre unieron sus respectivas experticias para documentar y relacionar cómo la corrupción de la administración pública, la impunidad ante el delito y el crimen de la calle forman parte de una misma industria de lo ilícito, que hay que entender y combatir cuanto antes.”

 

Entrevista a Carlos Tablante y Marcos Tarre en el Librero