La corrupción sustituyó al estado legal

Carlos Tablante considera que la promesa de sanear la administración pública ha entronizado un “capitalismo casino”, en el que siempre gana la boliburguesía.
César Noriega Ramos

Para Carlos Tablante el Estado de derecho fue sustituido por un Estado paralelo, al que él añade el adjetivo de delincuente.

“La corrupción en Venezuela, por la expansión de las redes de la corrupción, ha producido un efecto viral sobre la sociedad”, dijo Tablante, ejemplificando con el hábito de pagar para agilizar trámites.

Tablante presentó en la tarde de este miércoles su libro “Estado Delincuente”, una investigación sobre el enquistamiento de la corrupción en la administración pública.
El avezado político ha ejercido distintos cargos de elección popular, como diputado o senador, gobernador del estado Aragua y designado ministro de Estado en el gobierno de Rafael Caldera. Fue uno de los dirigentes más conocidos del partido Movimiento al Socialismo.

Pese a su larga trayectoria pública, Tablante considera que es momento de dejar a las nuevas generaciones de políticos optar a los cargos de elección popular. Llamó a los dirigentes con mayor experiencia a no abandonar el debate de ideas, sino a asesorar al liderazgo emergente o generando reflexiones.

Modelo socialista

La promesa de acabar con la corrupción que le valió un gran caudal de votos al proyecto encabezado por el fallecido presidente Hugo Chávez, se ha convertido “en un espejismo de promesas y lo que en realidad han creado es un capitalismo de casino, donde unos pocos que son los boliburgueses operan con el dinero de toda la nación”.

En el “Estado Delincuente”, publicado en septiembre de 2013, Tablante desmenuza los escándalos de corrupción de los últimos 15 años.

Resaltan la impunidad que se sustenta en el hecho de que no se castigan el 92% de los delitos que se cometen; o el control de las cárceles por pranes.
Unidad opositora

Tablante valoró como “poderosa” la unidad de partidos opositores y pronósticó que pese a los desacuerdos, los adversarios al gobierno ensamblarán una alianza perfecta para las parlamentarias.

Si la correlación de fuerzas en el Parlamento favorece a la oposición empezaría la transición política, ya que sería un hecho político consumado, estimó Tablante.

Preso de Maduro

“Leopoldo López, preso de Maduro” es el título de la otra obra que presentó Carlos Tablante en la I Feria Internacional del Libro del Caribe. En la publicación se analiza la parcialización de la justicia a favor del gobierno. El libro incluye 12 ensayos que a través del caso de Leopoldo López examinan distintos ángulos de la justicia y la vigencia de los derechos humanos. El libro fue publicado en noviembre de 2014.

Los autores abordan el caso de López a partir de la defensa jurídico-política que el acusado hizo durante la audiencia preliminar que se llevó a cabo del 2 al 4 de junio de 2014.

López tituló su escrito de defensa “Palabras a la injusticia” y allí desvirtuó la veracidad de los delitos imputados y ofreció razones sobre la persecución política en su contra. Los derechos de autor del libro se usarán en la causa por la libertad de López.

Fuente: http://www.elsoldemargarita.com.ve/posts/post/id:146693/La-corrupci%C3%B3n-sustituy%C3%B3-al-estado-legal

 

Un Estado transformado en delincuente

Hace poco menos de un mes, 31 maletas repletas de cocaína a nombre de pasajeros ficticios llegaron a Paris en un avión de Air France que salió del Aeropuerto Internacional Simón Bolívar de Maiquetía. La gigantesca incautación de 1,3 toneladas de droga, la más importante de la historia de Francia, puso en la agenda pública uno de los principales problemas de nuestro país: el crecimiento del negocio del narcotráfico y los nuevos tentáculos del crimen organizado en Venezuela.

Este tipo de ilícitos han sido abordados por el Gobierno en una actitud defensiva, sin una política de Estado destinada a luchar contra las redes que han tejido las organizaciones criminales transnacionales. Basta que un organismo como la Organización de Naciones Unidas muestre en su informe anual que Venezuela es un importante puente en las principales rutas del narcotráfico, para que desde el Estado brote una lluvia de estadísticas de supuestas operaciones antidrogas, incapaces de demostrar una eficaz estrategia nacional contra el tráfico de estupefacientes.

El caso de las narcomaletas refleja varias de las debilidades en las políticas oficiales. Primero, no es el único caso donde se registra la participación de efectivos militares y funcionarios del Estado en el tráfico de drogas. Segundo, es evidente la penetración de organizaciones criminales internacionales en nuestro país, no sólo de esa supuesta mafia ítalo-británica, sino también de los cárteles de Sinaloa y Los Zetas de México, o bandas criminales organizadas desde Colombia.

Carlos Tablante y Marcos Tarre Briceño han plasmado en el libro Estado Delincuente: Cómo actúa la delincuencia organizada en Venezuela, una vasta descripción de hechos y estadísticas sobre las redes de los grupos delictivos organizados en Venezuela, no sólo con tráfico de drogas sino con hechos de corrupción en las grandes empresas del Estado, secuestros, delitos financieros como la legitimación de capitales, los fraudes de ilícitos cambiarios y la mal llamada “minicrisis financiera”, cuando fueron intervenidos varios bancos cuyos mayores depósitos salían de las arcas públicas.

Como demuestran Tablante y Tarre, la delincuencia organizada ha penetrado profundamente muchas instancias oficiales, incluyendo las militares. La destrucción de la institucionalidad no sólo vulnera la Constitución, sino que le ha permitido a altos funcionarios enquistados en el poder beneficiarse de la corrupción, seguros de su impunidad, con un Poder Legislativo que no investiga, una administración de justicia que tarifa a los imputados, una Contraloría que no indaga y un Ministerio Público sometido a órdenes partidistas.

Estamos ante una situación crítica con el desbordamiento del crimen organizado, que alimenta buena parte de los reportes diarios y semanales de homicidios. Un gobierno con un aparato represivo que persigue a la disidencia, mientras le permite a grupos delictivos conectarse con las instituciones, construyendo así un estado delincuente. La indefensión del ciudadano es doble. El ciudadano ya no sólo es víctima día a día del hampa en las calles, también es víctima cuando acude a quien está llamado a protegerlo y a garantizar la convivencia. Es víctima de Estado secuestrado por el crimen.

Recomendamos a todos los venezolanos la lectura de esta investigación de Tablante y Tarre, un testimonio esencial para entender la realidad política venezolana y que no hace sino reforzar nuestro compromiso por la construcción de un país distinto, donde el Estado esté al servicio de los ciudadanos, y no de los delincuentes.

¡Fuerza y fe Venezuela!

Leopoldo López.

 

Fuente: http://www.analitica.com

Leopoldo López sobre Estado Delincuente

“Hace poco menos de un mes, 31 maletas repletas de cocaína a nombre de pasajeros ficticios llegaron a París en un avión de Air France que salió del Aeropuerto Internacional Simón Bolívar de Maiquetía. La gigantesca incautación de 1,3 toneladas de droga, la más importante de la historia de Francia, puso en la agenda pública uno de los principales problemas de nuestro país: el crecimiento del negocio del narcotráfico y los nuevos tentáculos del crimen organizado en Venezuela.

Este tipo de ilícitos ha sido abordado por el Gobierno en una actitud defensiva, sin una política de Estado destinada a luchar contra las redes que han tejido las organizaciones criminales transnacionales. Basta que un organismo como la Organización de Naciones Unidas muestre en su informe anual que Venezuela es un importante puente en las principales rutas del narcotráfico para que desde el Estado brote una lluvia de estadísticas de supuestas operaciones antidrogas, incapaces de demostrar una eficaz estrategia nacional contra el tráfico de estupefacientes.

El caso de las narcomaletas refleja varias de las debilidades en las políticas oficiales. Primero, no es el único caso en el cual se registra la participación de militares y funcionarios del Estado en el tráfico de drogas. Segundo, es evidente la penetración de organizaciones criminales internacionales en nuestro país, no sólo de esa supuesta mafia ítalo-británica, sino también de los carteles de Sinaloa y Los Zetas de México, o bandas criminales organizadas desde Colombia.

Carlos Tablante y Marcos Tarre Briceño han plasmado en el libro Estado delincuente. Cómo actúa la delincuencia organizada en Venezuela una vasta descripción de hechos y estadísticas sobre las redes de los grupos delictivos organizados en Venezuela, no sólo con tráfico de drogas sino con hechos de corrupción en las grandes empresas del Estado, secuestros, delitos financieros como la legitimación de capitales, los fraudes de ilícitos cambiarios y la mal llamada “minicrisis financiera”, cuando fueron intervenidos varios bancos cuyos mayores depósitos salían de las arcas públicas.

Como demuestran Tablante y Tarre, la delincuencia organizada ha penetrado profundamente muchas instancias oficiales, incluidas las militares. La destrucción de la institucionalidad no sólo vulnera la Constitución, sino que le ha permitido a altos funcionarios enquistados en el poder beneficiarse de la corrupción, seguros de su impunidad, con un Poder Legislativo que no investiga, una administración de justicia que tarifa a los imputados, una Contraloría que no indaga y un Ministerio Público sometido a órdenes partidistas.

Estamos ante una situación crítica con el desbordamiento del crimen organizado, que alimenta buena parte de los reportes diarios y semanales de homicidios. Un gobierno con un aparato represivo que persigue a la disidencia, mientras le permite a grupos delictivos conectarse con las instituciones, construyendo así un Estado delincuente. La indefensión del ciudadano es doble. Éste ya no sólo es víctima día a día del hampa en las calles, también es víctima cuando acude a quien está llamado a protegerlo y a garantizar la convivencia. Es víctima de Estado secuestrado por el crimen.

Recomendamos a todos los venezolanos la lectura de esta investigación de Tablante y Tarre, un testimonio esencial para entender la realidad política venezolana y que no hace sino reforzar nuestro compromiso por la construcción de un país distinto, donde el Estado esté al servicio de los ciudadanos y no de los delincuentes. Fuerza y fe, Venezuela.”

 

Fuente: El Nacional

Políticos y periodistas sobre “Estado Delincuente”

Teodoro Petkoff:  “Estado Delincuente: Cómo actúa la delincuencia organizada en Venezuela, expone la manera como la proverbial corrupción que arrastraba el Estado, en especial en el sistema de justicia, se desbordó en los últimos catorce años generando uno de los niveles de impunidad y violencia más altos del mundo, causante de la muerte de 150.000 venezolanos.”

Leopoldo López: “Los autores abordan temas polémicos, como el de la despenalización del consumo de drogas, desde una novedosa perspectiva.

Es un libro imprescindible para entender lo que ha ocurrido y sigue pasando en Venezuela y encarar con seriedad y voluntad los pasos a seguir para diseñar vías que permitan rescatar la institucionalidad y la gobernabilidad democràtica.”

English: Image of Leopoldo López, venezuelan p...